Nublado

Diciembre está llegando y, tras un “noviembre dulce”, llegan las luces de Navidad. Y las odio. Las odio porque eclipsan mi propia luz y hacen que se me nublen las ideas. Es irónico porque, hace no tantos años, eran esas luces las que, junto a la mía, resplandecían en los ojos de todo aquel que me contemplaba. ¿Dónde quedó esa ilusión…? Se fue marchitando mientras los años se sumaban, imparables y sin piedad.

Sin preguntar.

A ella se le rebosaron los sentimientos y no supo volverlos a encauzar. Se puso las gafas de sol y dejó que la llevase de la mano porque le prometió que si se encontraban con algún obstáculo, la avisaría. Pintó sus días entre lunas que se convertían en soles de verano y miles de lugares por visitar, pero jamás la advirtió de que los colores se le estaban gastando. El error fue que se les rompió el amor de tanto usarlo y que ella, a pesar de las veces que se le empañaron las gafas, nunca se las quitó.

Para él, simplemente fue una especie de meta. Era un “imposible” que le desconcertaba de una forma muy dulce. Le tatuó sus miradas, le quemó la piel y se la curó con sal marina. Luego la arropó con un amor impermeable y se fue. Ella escuchaba carcajadas en medio de la madrugada, pero no abría los ojos porque tenía miedo y confiaba en que él la protegería. 

Porque eso también se lo había prometido.

Sinfonías que hacían que el corazón le latiese con fuerza y que sus labios se estiraran. Una voz que incitaba… En realidad no podía culparle. Él nunca le arrebató sus argumentos y se limitaba a dejar caer el peso de un silencio tintado de culpabilidad. Y, en el peor de los casos, borraba los dibujos para luego volverlos a dibujar, aunque ya no eran tan nítidos.

Hasta que dejó de hacerlo.

Esta vez se había ido de verdad, como hizo su ilusión. Los ojos de ella se convirtieron en dos interrogantes vacíos y la garganta se le desgarró de todas las veces que le llamó en silencio. La tinta de los dibujos se había derramado y él decidió que lo mejor sería romper todos los folios, aun sabiendo que con ellos también rompería las fibras de los sentimientos de ella.

Y luego, asesinó a su musa.

29/11/08

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